Y entonces te das cuenta.

Cuando te enamoras por primera vez sientes esas absurdas mariposas en el estómago. Notas como no puedes dejar de pensar en esa persona, y te sonrojas cada vez que oyes su nombre o hueles su perfume. Pero esas cosquillas no duran para toda la vida. Cuando notas que desaparecen te asustas, creyendo que has dejado de quererle para siempre. Pero entonces te das cuenta de que sigues sonriendo cada vez que lo ves, que sigues esperando sus llamadas desesperada, y notas como te brillan las pupilas cada vez que le miras a los ojos. Entonces notas un cambio. No sabes lo que es, porque ya no sientes aquello que sentías el primer día que comenzaste a salir con el. Y entonces es cuando te das cuenta de que has pasado de simplemente a quererle, a estar completamente enamorada.

Somos jóvenes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario